A lo largo del proceso productivo y de comercialización del producto,
la empresa va a incurrir en unos gastos que debemos preveer. Tendremos
que disponer de materias primas en almacén para utilizarlas en
el proceso de fabricación, tendremos productos en elaboración,
debemos almacenar productos terminados para garantizar un buen servicio
a los clientes y vamos a realizar ventas a crédito.
Podemos financiar en parte estos gastos a través del crédito
que nos conceden los proveedores en las compras de materias primas, pero
una parte tendremos que financiarla a través de los capitales permanentes,
es decir con fondos propios, deudas a largo plazo.
De manera sencilla podemos establecer el fondo de maniobra como la diferente
entre el activo circulante y las deudas a corto plazo.
Activo Circulante - Exigible a Corto = Fondo de Maniobra
La empresa tendrá su equilibrio financiero cuando el fondo de maniobra
sea positivo, es decir que parte del activo circulante deberá financiarse
con capitales permanentes.
Si el fondo de maniobra fuese negativo tendremos un desequilibrio financiero
que será necesario corregir.